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lunes, 18 de febrero de 2013

Entrevista a HARUN FAROCKI


INMERSIÓN

Explicación de INMERSIÓN de HARUN FAROCKI

HARUN FAROCKI

Artes visuales

Harun Farocki, un delicado cuestionador de imágenes

El artista alemán exhibe en Proa cinco instalaciones en las que reflexiona sobre lo que se muestra y lo que se oculta
 
La guerra marca de manera central la propuesta audiovisual de Harun Farocki, que por primera vez expone individualmente en nuestro país. Por medio de cinco instalaciones audiovisuales, intenta generar en el espectador una reflexión sobre la producción, el consumo y el registro de las imágenes.
El artista nació en Novy Jicin, República Checa, anexada a Alemania, en 1944, un año antes del fin de la Segunda Guerra Mundial, y ha dedicado gran parte de su vida a hacer visible lo que la imagen oculta.
Es un artista radical, en el más estricto sentido europeo, que analiza el sentido de las imágenes producidas por la sociedad contemporánea, desde el inicio del cine hasta los videojuegos.
La Fundación Proa, en avenida Pedro de Mendoza 1929, de La Boca, expone hasta fines del mes próximo cinco instalaciones audiovisuales realizadas por Farocki entre 2002 y 2012, que requieren tiempo suficiente para verlas con mucha atención.
Farocki ha realizado más de un centenar de películas, documentales, videos, ensayos sobre cine e instalaciones y visitará Buenos Aires, invitado por el Instituto Goethe y la Fundación Proa, para presentar su libro Desconfiar de las imágenes (Caja Negra Editora), que compila sus ensayos entre 1980 y 2010.
"La guerra es el tema central en la poética de Farocki", señala Mercedes Longo Brea, guía de la Fundación Proa, al recorrer y compartir las sensaciones que generan las instalaciones audiovisuales montadas en tres salas: "Ojo Máquina II" (2002) tiene una duración de 15 minutos; "Trabajadores saliendo de la fábrica durante once décadas" (2006), de 36 minutos; "La plata y la cruz" (2010), de 27 minutos; "Paralelo" (2002), de 17 minutos, y "Juegos serios III: Inmersión" (2009), 20 minutos.
Son 105 minutos que llevan al público a reflexionar sobre las distintas preocupaciones de Farocki: desde el uso cinematográfico que se ha dado a las imágenes bélicas ("Ojo Máquina II") hasta el cine y la fotografía digital ("Parallel") y el dilema de si puede superar la realidad misma.
Es muy curioso cómo Farocki logra desnudar lo que no muestra la pintura de Gaspar Miguel de Berrío sobre la extracción de plata de una mina de Potosí en 1758. Farocki visitó Sucre y comparó con imágenes actuales la vida del siglo XVIII y cómo la sociedad de aquella época ocultaba la esclavitud y el maltrato a las personas dedicadas a esa actividad minera.
"En Potosí se registró el mayor genocidio de la región y «La plata y la cruz de Berrío» no representa el trabajo esclavo en relación con las minas. Luego de ver la obra en Sucre, Harocki tomó imágenes de la Potosí actual. La videoinstalación reflexiona sobre la representación pictórica", añade Longo Brea.
Doce televisores puestos sobre el piso exhiben distintas imágenes cinematográficas sobre el trabajo durante 11 décadas: desde las primeras tomas de los hermanos Lumière, en 1895, hasta Bailarina en la oscuridad, de 2006. Farocki intenta en esta puesta reflexionar sobre cómo se han expuesto al público el trabajo y la evolución laboral.
Nada es igual después de esta muestra porque cambia el concepto de lo que se ve y lo que se oculta.

La poética de la guerra

Muestra audiovisual para aprender a ver

  • Reflexión sobre la imagen
    Las instalaciones como La plata y la cruz reflexionan sobre lo que la imagen evita mostrar

viernes, 8 de febrero de 2013

MARGARETHE VON TROTTA

“Hannah Arendt. La banalidad del mal” será filmada por von Trotta

Margarethe von Trotta, la realizadora alemana de la recordada cinta Los años de plomo, afronta el trabajo cinematográfico más duro de su vida al borde de cumplir el martes sus 70 años: "Hannah Arendt. La banalidad del mal", que se distribuirá en octubre.


Representante con Wim Wenders, Werner Herzog y su ex marido Volker Schlöndorff del Nuevo Cine Alemán, reputada por su aproximación a la figura de Rosa Luxemburgo, Von Trotta califica ahora como "la película más difícil que he hecho en toda mi vida" su intento de llevar a la pantalla a la filósofa germano-hebrea.
Para dar vida a la escritora que indagó en la simpleza de la maldad tras del Holocausto hebreo, von Trotta vuelve a echar mano de una de sus actrices de preferencia, Barbara Sukowa, protagonista en tantos de sus filmes, sea como Rosa Luxemburgo o como la santa Hildegarda von Bingen.

"Siempre he tenido que luchar, nunca se me ha dado en modo alguno algo gratis", dijo la cineasta, que ha preferido vivir largo tiempo fuera de Alemania y reside en París: "Soy de aquí, igual que Schlöndorff, Herzog o Wenders", dijo, citando no obstante a cineastas de aquel movimiento que viven todos en el extranjero.

"A uno también le gustaría ser comprendido y querido en su país", concede esta cineasta de noble nombre báltico. Pero recurriendo a su clásica posición de Antígona, insiste en que es más importante "ser fiel a uno mismo".

El gusto por pelear, la fuerza de amar tituló en su momento el documental sobre su premiado acercamiento a la revolucionaria Luxemburgo. Quien la conoce lo aplicaría también a von Trotta, que el 21 de febrero celebra su 70 aniversario.

La cineasta repasó su vida, desde el rodaje de El honor perdido de Katharina Blum junto a Heinrich Böll, a los consejos que el Nobel de literatura le daba sobre su excesiva susceptibilidad, hasta su cotizada serie televisiva sobre el Efemérides de Uwe Johnson.
Premiada con frecuencia en Europa, pero no exenta de críticas que la tachaban sus cintas de feministas e hipersusceptibles, la realizadora, guionista y actriz berlinesa, aborda con frecuencia la desesperada y conflictiva integración de la mujer en una sociedad masculina y en el siglo XX que le ha tocado vivir.

domingo, 3 de febrero de 2013

EISENSTEIN. El diario de Glúmov

En marzo de 1923,Serguei Eisenstein hace su primera película El diario de Glúmov.
En esta pequeña obra ya se observa la calidad (dentro del cine mudo) del futuro director del Acorazado Potemkim, Octubre, Alejandro Nevski e Ivan el Terrible.
Por 1920 ya era escenógrafo, dibujante, vestuarista, director de teatro.