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miércoles, 11 de julio de 2018

Murió Claude Lanzmann, el director del célebre documental "Shoah"

“Me habita una conciencia orgullosa de lo que he logrado”, había dicho Lanzmann sobre su obra mayor, “Shoah” (AFP)

El cineasta, escritor y periodista francés Claude Lanzmann, relator clave del Holocausto a través de su monumental documental Shoah, murió este jueves a los 92 años, anunció la editorial Gallimard.
"Me habita una conciencia orgullosa de lo que he logrado", había afirmado el director sobre esta obra de más de 9 horas de duración estrenada en 1985 sobre el exterminio de los judíos durante el nazismo, como recuerda la agencia AFP, y que fue vista por decenas de millones de espectadores en todo el mundo.
Nieto de inmigrantes judíos bielorrusos, Lanzmann nació el 27 de noviembre de 1925 al norte de París, de padre decorador y madre anticuaria, y vivió en carne propia la persecución nazi tras la caída en Francia en junio de 1940.
En ese año, su padre lo llevó a ciudad de Brioude (centro-sur) junto a su hermano menor Jacques y su hermana Evelyne, que sería actriz y luego se suicidaría.
El cineasta y escritor vivía en París (AFP)
El cineasta y escritor vivía en París (AFP)
Allí, se vieron obligados a desaparecer sin dejar rastro, hechos que fueron narrados tiempos después en su libro La liebre de la Patagonia (2009).
Con 18 años, Lanzmann ingresó en la Resistencia y participó con los "maquis" en la lucha contra los nazis.
Después de la guerra, estudió filosofía en Tubinga, Alemania, antes de convertirse en lector de literatura francesa y filosofía en la Freie Universität Berlin (Universidad Libre de Berlín).
A su regreso a Francia, durante años se ganó la vida como redactor en varios periódicos.
Claude Lanzmann junto a la filósofa Simone De Beauvoir, con quien tuvo una relación
Claude Lanzmann junto a la filósofa Simone De Beauvoir, con quien tuvo una relación
La vida con Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre
En 1952, Lanzmann conoció a Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre, convirtiéndose en su amigo y entrando en el comité de redacción de la revista Les Temps Modernes, fundada por la pareja.
Vivió una historia de amor de 7 años con la filósofa feminista y con el conocimiento y aceptación del pensador existencialista, su pareja.
La primera vez que vio a Sartre tras haber pasado la noche con Simone, sintió "un poco de aprensión". Pero Sartre "bendecía esta unión, se alegraba de la visible felicidad de 'Castor' [apodo de Simone de Beauvoir], mostrándome una amistad alegre y verdadera", escribió.
Tras la ruptura de la pareja, Lanzmann y Simone siguieron manteniendo una excelente relación. En 1986, tras la muerte de ella, Lanzmann se convirtió en director de la prestigiosa revista.
Simone De Beauvoir y Claude Lanzmann junto con Jean-Paul Sartre
Simone De Beauvoir y Claude Lanzmann junto con Jean-Paul Sartre
Paralelamente, en los años 1960, y tras una estancia en Corea, adhirió a las luchas anticolonialistas y formó parte de los firmantes del Manifiesto de los 121, que denunció la represión en Argelia.
La monumental Shoah
Como cineasta, debutó con Por qué Israel (1972). Se lanzó luego en la epopeya de la Shoah, con un rodaje de 12 años. "Dominaba el tiempo", explicó respecto a esta obra maestra, realizada sin imágenes de archivo.
Con una duración de 9 horas y 30 minutos, mezclando filmaciones de los lugares donde ocurrió, testimonios de sobrevivientes y reconstrucciones dramáticas, Shoah fue el intento de Lanzmann de abarcar el Holocausto creando una forma nueva ante la imposibilidad de representar el horror.
Realizó además, entre otros, filmes Tsahal (1994), Sobibor, 14 de octubre de 1943, 16 horas (1997), El informe Karski (2010), El último de los injustos (2013) y Napalm (2017): varias de estas obras fueron realizadas  a partir de las 340 horas de grabación no utilizadas en Shoah.
Una escena de “Shoah”, documental de más de nueve horas sobre el Holocausto
Una escena de “Shoah”, documental de más de nueve horas sobre el Holocausto
Su último filme, estrenado el miércoles en Francia, Les quatre soeurs (Las cuatro hermanas) constituido precisamente a partir de algunas de estas imágenes, recoge los testimonios de cuatro mujeres judías, sobrevivientes del Holocausto.
Durante su carrera, Lanzmann se mostró siempre muy crítico de representaciones ficcionales que llegaron posteriormente a Shoah y que mostaron al Holocausto de una forma espectacular, como La lista de Schindler y La Vida es Bella.
Sobre la obra de Steven Spielberg estrenada en 1993, Lanzmann dijo en 2010 al New York Times que era "sentimental" y "falsa" por mostrar un final optimista y basar su historia en 1.300 judíos salvados por un alemán, cuando la vasta mayoría no escapó con vida de los campos de exterminio.
Lanzmann era muy crítico de representaciones ficcionales del Holocausto, como “La lista de Schindler” o “La vida es bella”
Lanzmann era muy crítico de representaciones ficcionales del Holocausto, como “La lista de Schindler” o “La vida es bella”
Aunque se declaraba un admirador del director de cine estadounidense, Lanzmann destacó las limitaciones de la actuación y la narrativa a la hora de representar el Holocausto. "La Lista de Schindler es una historia imposible", aseguró.
Sobre la obra de Roberto Benigni de 1999, Lanzmann fue sencillamente despreciativo.
"El Holocausto erige un circulo de fuego sobre sí mismo que no puede ser cruzado, porque hay un cierto grado de horror que no se puede transmitir. La ficción es una transgresión", consideró ante la BBC.
Recordando de esta manera a la célebre frase del filósofo Theodor Adorno: "Escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie".

lunes, 25 de diciembre de 2017

Museo del cine

Puesta en valor del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken
Con la presencia del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el flamante ministro de Cultura de la Ciduad, Enrique Avogadro, se presentó el jueves 21 de diciembre la puesta en valor del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, ubicado en Caffarena 51, en el barrio de la Boca.
Para esta reapertura se presentó un nuevo proyecto curatorial a cargo de Paula Félix Didier, directora del museo, con una mirada que atraviesa los diferentes ejes temáticos de la historia del cine argentino.
"Este proyecto es un gran ejemplo de lo que puede lograrse trabajando en equipo", dijo Rodríguez Larreta durante la presentación. "La puesta en valor de este edificio, que se suma al de la Usina del Arte, se enmarca dentro de ese gran desafío que es el desarrollo de la zona sur de la ciudad como distrito cultural, y sin duda el Museo del Cine será otro gran impulso en ese sentido".
Museo del Cine.
Las mejoras finalizadas en esta etapa incluyen la ampliación de la superficie para exposiciones, la modernización de la sala de proyecciones -con una cabina que permite proyectar en 35mm, 16mm y formato digital- y la instalación de nuevos sistemas de climatización y de seguridad electrónica.
En cuanto a las exposiciones, el visitante podrá hacer un recorrido por la historia del cine argentino a través de dispositivos electrónicos interactivos, proyecciones, afiches originales, vestuarios y cámaras de filmación de más de cien años de antigüedad, como una Lumière original de 1896 o la utilizada para el rodaje del primer éxito del cine nacional, "Nobleza Gaucha".

viernes, 30 de diciembre de 2016

Eliseo Subiela (1944 - 2016)

El director de películas emblemáticas del cine argentino como “Hombre mirando al sudeste” y “El lado oscuro del corazón” falleció durante la madrugada del domingo 25 de diciembre. Dejó una trayectoria inmensa y un legado para los futuros talentos
Eliseo Subiela (Crédito: Martín Bonetto)

"El pecado capital que puede cometer un cineasta es aburrir", dijo Eliseo Subiela en una entrevista realizada años atrás. El recordado director de cine, creador de hitos de la cinematografía local como Hombre mirando al sudeste (1986) y El lado oscuro del corazón (1992) murió este domingo 25 de diciembre durante la madrugada.
Tenía 71 años y una vasta carrera que durante décadas ha deslumbrado a muchos espectadores. Decía que el peor elogio que recibió en su vida fue cuando le dijeron: "tu película no parece argentina, es buenísima". Él era un gran defensor del cine nacional.
Cerca de 20 películas ha rodado a lo largo de sus más de 50 años en la profesión. Comenzó en 1963 con Un largo silencio -un cortometraje en blanco y negro sobre el Hospital Borda- y, tras tener poca actividad durante los años 70, volvió a la carga en 1981 con La conquista del desierto con Arturo Puig como protagonista. Cinco años después llegaba su gran film Hombre mirando al sudeste, que la crítica jamás dudó en ubicarla dentro de las mejores 10 películas de la historia del cine nacional.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Andrzej Wajda


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Hace poco vi de nuevo Danton de Andrzej Wajda. La visita que realizó a Argentina Gerard Depardieu, me hizo recordarlo. Tuve otra mirada de la película, al saber que su director tuvo que irse de su Polonia natal, ya que había filmado una película sobre el sindicato Solidaridad (El hombre de hierro).
Danton fue filmada en Francia, y la nueva lectura que podía hacer ya no era solo como las revoluciones se devoran a sus hijos, sino como se puede observar alejandose de un lugar otras miradas. Pudo volver recien en 1989 a su país.
En 9 de octubre de 2016 falleció el director polaco

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Por suerte en 2007 pudo filmar Katyn, un tema tan silenciado en Polonia, sobre la matanza de soldados y oficales polacos durante la Segunda Guerra mundial, donde los nazis le echaban la culpa a los rusos y después de la guerra todo se ocultó

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Katyń es una película polaca de 2007 acerca de la masacre de Katyn de 1940, dirigida por Andrzej Wajda y basada en el libro Post Mortem: The Story of Katyn de Andrzej Mularczyk. Fue nominada al Óscar a la mejor película de habla no inglesa en la convocatoria de 2007. .Katyn recrea uno de los episodios más oscuros de la historia de Polonia: el asesinato de miles de oficiales polacos a manos de la policía secreta rusa en 1940. La verdadera autoría de esta masacre ha estado oculta durante años, sirviendo como excusa a intereses partidistas de nazis y soviéticos. Andrzej Wajda retrata la angustia de las mujeres que esperaban el regreso de sus seres queridos y procurando dar a los caídos la memoria merecida.

Andrzej Wajda

(Suwalki, 1926) Director de cine y de teatro polaco. Tras graduarse en cinematografía en 1954, trabajó como ayudante de Alexander Ford. Se consagró como figura clave del nuevo cine polaco con su primer largometraje, Pokolenie (1954), un profundo estudio de los efectos de la guerra en la juventud.

Andrzej Wajda
Esta película, Kanal (1957) y Cenizas y diamantes (1958) forman una trilogía en la que se cuestiona la glorificación del heroísmo en el combate. El director volvería periódicamente a los temas relativos a la guerra.
A finales de los años 70 sus películas se hicieron famosas por su reflexión sobre el malestar político de su país. En El hombre de mármol (1977) estudió la confusión de Polonia desde el punto de vista de individuos arruinados por la opresión, y en El hombre de hierro (1981) realizó la crónica del desarrollo del movimiento sindical "Solidaridad".
Poco después de las huelgas Wajda se vio obligado a exiliarse a Francia; en 1989, tras la distensión política de Polonia, pudo regresar a su patria. Otras películas suyas son Lotna (1959); Los brujos inocentes (1960); Lady Macbeth de Siberia (1962); Paisaje después de la batalla (1970); La línea de sombra (1976); Las señoritas de Wilko (1979); Danton (1982); Wielki Tydzien (1995); Pan Tadeusz (1999); Zemsta (2002).

domingo, 6 de noviembre de 2016

Cómo una investigación periodística acaba en el cine

El intercambio

Fue la casi olvidada lucha de una mujer de clase trabajadora para encontrar a su hijo desaparecido lo que, casi 80 años después, haría posible la unión de algunos de los cineastas mejor considerados de Hollywood para contar su historia. Nadie recordaba la increíble batalla librada por Christine Collins hasta que un experiodista la descubrió por casualidad.
Clint Eastwood realizó esta película con una mujer como protagonista y con un tema escabroso. La historia real de Christine Collins (1891-1964) y su personal cruzada por recuperar a su hijo, que conmocionó a la ciudad de Los Ángeles en su época. Los enormes sótanos del Ayuntamiento de Los Ángeles albergan casi cien años de historia en sus archivos, entre los que se encuentran decenas de miles de páginas con los informes sobre Christine Collins y las sesiones del Consejo Municipal de Bienestar Social a finales de los años veinte del siglo pasado. Cuentan la historia de la desaparición de Walter, su hijo de 9 años, y las enrevesadas maquinaciones del Departamento de Policía de Los Ángeles durante y después de la más que deficiente investigación. El guionista J. Michael Straczynski, había trabajado para Los Angeles TimesThe Herald Examiner y Time, entre otras publicaciones, y hace unos años descubrió la asombrosa historia de la mujer que detuvo la maquinaria política de la ciudad.
«Una fuente que tenía en el Ayuntamiento me llamó para decirme que estaban quemando archivos viejos y que debería echar un vistazo a uno antes de que acabara en la incineradora. Me fui allí corriendo y leí la trascripción de la vista oral que celebró el Consejo Municipal de Bienestar Social para el caso de Christine Collins. Empecé a leer el testimonio y lo primero que pensé fue: ‘Esto no puede haber pasado, debe haber un error’, y me quedé enganchado».
Lo que al principio era una historia interesante no tardó en convertirse en un relato absorbente para J. Michael Straczynski a medida que iba descubriendo más detalles. Dedicó un año a seguir el complicado itinerario que recorrió Christine Collins durante siete años para descubrir qué le había pasado a su hijo. Pero lo que descubrió en los polvorientos archivos era mucho más grave que la farsa ideada por el joven Arthur Hutchens. Había una historia paralela, la de Gordon Northcott, un hombre depravado que alternativamente reconocía y negaba haber matado a Walter, y la del terrible y violento poder que ejercían las autoridades de Los Ángeles en la época.
 J. Michael Straczynski dice: «Todo se basa en el deseo de Christine Collins por descubrir lo que pasó, en que nunca se rindió, pasase lo que pasase. Nunca abandonó su búsqueda. Su tenacidad le dio fuerzas para soportar cosas que habrían roto a cualquiera, pero ella nunca dejó de luchar. Quería rendirle un homenaje». Para hacer más veraz la historia, el guionista incluyó frases sacadas del testimonio de Christine y de otras personas.
El material básico para realizar el guión está sacado de los recortes de prensa de la época que cubrieron el caso:
Larry Harnisch publica en su blog otras informaciones interesantes, como la correspondencia de Christine Collins con autoridades de la cárcel en donde su esposo murió, hecho acaecido varios años después de la muerte de su hijo. Además, el investigador publica los artículos de prensa relacionados con el caso, desde el momento de la denuncia de Christine Collins hasta el día de la ejecución de Gordon Northcott, tres años después. Busque esa información en el siguiente enlace: http://latimesblogs.latimes.com/thedailymirror/changeling/index.html

Los Angeles Times, 17 de octubre de 1928
Christine Collins testificó ante la Comisión Policial
La Sra. Collins relató su historia claramente, y declaró desde el principio que estaba segura de que el niño no era su hijo desaparecido. El juez Schweitzer, presidente del tribunal, la sometió a un riguroso interrogatorio y acabó por preguntarle qué había pasado poco antes de que la ingresaran en el hospital del condado. «Me pidieron que me presentara ante el capitán Jones», dijo ella. «Frente a varias otras personas, él me dijo, ¿Qué intenta hacer? ¿Hacernos quedar a todos como tontos? ¿Trata de eludir su deber como madre y que el Estado se encargue de su hijo? Usted sólo es una tonta.»


La película. El intercambio

El Intercambio. Changeling
2008. EEUU. 140 min.
Director: Clint Eastwood
Guionista: J. Michael Straczynski
Productores: Clint Eastwood, Brian Grazer, Ron Howard y Rob Lorenz.
Montaje: Joel Cox
Música: Clint Eastwood
Fotografía: Tom Stern
Reparto: Angelina Jolie (Christine Collins), John Malkovich (Reverendo Gustav Briegleb), Jeffrey Donovan (Capitán J.J. Jones), Jason Butler Harner (Gordon Northcott), Amy Ryan (Carol Dexter), Colm Feore (James Davis), Michael Kelly (Lester Ybarra), Geoff Pierson (S.S. Hahn), Denis O'Hare (Dr. Jonathan Steel), Eddie Alderson (Sanford Clark), Gattlin Griffith (Walter Collins).
Sinopsis:
Christine es una madre soltera en Los Ángeles a fines de los años veinte. Después que su esposo la dejó estando embarazada, dedicó la mayor parte de su tiempo a la crianza de su pequeño Walter y a su trabajo como supervisora en una empresa de telefonía. Madre amorosa, trabajadora ejemplar. El 9 de marzo de 1928, Christine Collins acompaña a su hijo Walter hasta la puerta de la escuela, y se va a trabajar. Un imprevisto le hace tardar más tiempo en volver de su trabajo. A su regreso, Walter no se encuentra. No aparece por ninguna parte. Ella se comunica con la policía, aunque del otro lado de la línea le informan que en casos de chicos perdidos se debe aguardar 24 horas para iniciar la búsqueda. Walter ha desaparecido sin dejar rastro. Insistió con el caso a la policía de Los Angeles, pero los custodios de la ley poco hicieron por resolverlo, hasta que cinco meses después aparece otro niño que asegura ser su hijo. La policía, a la que le vendrá muy bien la publicidad que surgirá de un reencuentro público, le entrega el niño con bombos y platillos ante la prensa. Christine, aturdida por los fotógrafos, los reporteros y la policía, acaba llevándoselo a casa a pesar de saber que no es su hijo. Cuando reclama que se sepa la verdad, le cuesta el descrédito y el internamiento forzoso en una clínica psiquiátrica, gracias al corrupto poder policial. Pero en su lucha para encontrar a su hijo, tendría como aliados al reverendo Gustav Briegleb, pastor de las iglesias presbiterianas de Saint Paul y Westlake en Los Ángeles, al abogado S.S. Hahn, conocido por defender casos criminales, y posteriormente, al Capitán J.J. Jones. Los agentes policiales empiezan a caer uno por uno, y el caso tomaría nuevo rumbo: Walter Collins era un niño más que habría sido asesinado por un psicópata. Años después, uno de las víctimas que escapó del asesino regresó al lado de sus padres y le dio a Christine un motivo por el cual vivir: la esperanza de que Walter podía estar vivo.


«Es una historia extraordinaria», dice la actriz Angelina Jolie. «Cuando empecé a leerla, no podía parar. Christine Collins fue una mujer admirable, pero como actriz había muchas cosas en la historia donde no quería meterme. No quería hacer una película acerca de un niño desaparecido porque creo que puede ser peligroso dejar entrar ciertas cosas en mi mundo, mis pensamientos. Pero me convenció la fuerza que demostró tener esa mujer. Me gustó mucho la historia porque expone la corrupción de los que están en el poder»



Clint Eastwood, el director. Información extraída de Wikypedia y otras fuentes.

Nació en 1930, en San Francisco, California, es un actor, director de cine, productor cinematográfico, guionista, músico y compositor estadounidense.
Ha sido galardonado con cinco premios Óscar, un premio Irving G. Thalberg, cinco premios Globo de Oro, un premio Screen Actors Guild Award y cinco premios People's Choice Awards además de otros numerosos premios internacionales. Su dilatada carrera cinematográfica se extiende de 1955 a la actualidad.
Con los spaghetti westerns Por un puñado de dólaresLa muerte tenía un precio, El bueno, el feo y el malo, se hizo famoso con su figura de duro. En 1968 creó su propia productora, The Malpaso Company (más tarde Malpaso Productions), con la que ha realizado todas sus películas desde entonces.
Ese mismo año, Don Siegel le ofrece el papel que marcará su carrera interpretativa, Harry el sucio, en el que retorna al hombre duro y sin piedad de las anteriores películas, pero convertido en agente de la ley.
Experimentando como director y evolucionando hacia una etapa más creativa, realiza varias películas seguidas, interpretadas por él mismo. Destacan FirefoxImpacto súbitoEl jinete pálido y finalmente El sargento de hierro.
A partir de ese momento dirige una serie de películas que le convertirán en uno de los directores más destacados de los años 90. Tras Bird y Cazador blanco, corazón negro, dirige la que algunos consideran su mejor película, Sin perdón, un clásico de los western. En Un mundo perfecto se dirigió a sí mismo y tras ella Los puentes de MadisonMedianoche en el jardín del bien y del mal (1997), y en el año 2000, Space Cowboys. Con Mystic River, en 2003, vuelve al drama. En 2004 dirige y protagoniza junto a Morgan Freeman Million Dollar Baby, que le hace ganar su segundo premio Óscar como mejor director, además de conseguir el premio a la mejor película.
En 2006 regresa a su faceta como director y dirige dos películas tituladas Banderas de nuestros padres, Cartas desde Iwo Jima. Ambas películas cuentan las experiencias de la Batalla de Iwo Jima desde los puntos de vista estadounidense y japonés respectivamente. En 2008 dirigió y actuó en Gran Torino, seguida en 2009 de Invictus, y en 2011 Más allá de la vida y J. Hoover.
 En El intercambio, protagonizada por Angelina Jolie, destaca la ambientación de una época, hasta en los más minimos detalles, el rigor de la documentación y la fidelidad a los personajes que existieron realmente. Bajo esa perspectiva, exhibe con dureza temas como la pena de muerte, los métodos de disciplina y castigo de los psiquiátricos y la corrupción policial.

La historia real
Información tomada de las notas de producción de la Universal Pictures, realizada en 2008 y de Wykipedia

Los crímenes de Wineville (fueron conocidos como asesinatos del gallinero de Wineville) son una serie de secuestros y asesinatos de niños que tuvieron lugar en Los Ángeles de 1928 a 1930. El caso expuso al gran público la corrupción en el Departamento de Policía de Los Ángeles y recibió atención nacional. En el año 1928, Los Ángeles estaba en manos de una infraestructura política despótica a cuya cabeza se encontraba el alcalde George E. Cryer, respaldado por el jefe de policía James E. “Dos pistolas” Davis (a menudo fotografiado adoptando una postura de matón con sus dos pistolas) y su grupo de policías pistoleros que aterrorizaban la ciudad. Frase del jefe de policía Davis que repite su personaje en el film: «Juzgaremos a los pistoleros en las calles de Los Ángeles. No me los traigan vivos, los quiero muertos. Cualquier agente que muestre la menor compasión merecerá una reprimenda». Es posible que la presión ejercida por el jefe de policía explique por qué intentaron resolver el caso Walter Collins cuanto antes, sin tener en cuenta que el chico que habían entregado a la madre no era el desaparecido.Pero el reinado del alcalde y del jefe empezó a hacer aguas cuando Christine Collins, denunció la desaparición del niño. Después de meses de búsqueda, la policía solo había obtenido una creciente publicidad negativa.
Cuando se encontró a un chico en DeKalb, Illinois, que decía ser Walter, Christine y todos los que participaban en la búsqueda contuvieron la respiración. Después de ver las fotos, las autoridades estaban convencidas de que el caso estaba resuelto. Christine reunió el dinero necesario para traer al niño y la policía de Los Ángeles organizó un auténtico montaje mediático para el reencuentro entre el niño y la desesperada madre. Estaban convencidos de que distraería la atención del público y alejaría la presión a la que empezaban a estar sometidos por su incapacidad para resolver este caso (y la mayoría de casos) y que además haría olvidar los numerosos escándalos de corrupción. Pero el problema fue que el niño en cuestión no era Walter.
A pesar de que Christine Collins declaró inmediatamente y en repetidas ocasiones que el niño no era su hijo, el agente encargado del caso, el capitán J.J. Jones, según lo que ella contó en la vista ante el Consejo Municipal, le dijo que “probara el niño un par semanas”. Confundida y desorientada, aceptó. Y el caso se cerró.
A las tres semanas, Christine Collins volvió con el niño diciendo que no era Walter por mucho que dijera la policía. El capitán Jones no estaba acostumbrado a que cuestionaran sus decisiones, y menos una mujer. Con la aprobación tácita de Davis, el jefe de policía, sometió a Christine a una campaña difamatoria y la hizo ingresar en el ala de psiquiátrica del hospital del condado para no reconocer su equivocación. Allí estuvo encerrada cinco horribles días bajo un «Código 12» reservado para personas difíciles, normalmente mujeres, a las que se ingresaba en el ala psiquiátrica sin orden judicial.
El niño que dijo ser Walter acabó reconociendo que tenía 12 años y que se llamaba Arthur Hutchens (también usaba el alias de Billy Fields), un chico del Oeste Medio que se había escapado de su casa y que quería llegar a Hollywood para conocer a Tom Mix, su actor favorito. Cuando oyó a alguien en un bar de carretera de Illinois decir que tenía un parecido asombroso con el chico Collins, se le ocurrió entregarse a las autoridades locales y hacerse pasar por Walter para que Christine le pagara el billete de autobús a Los Ángeles, le alojara y alimentara. Sólo después de que Hutchins admitiera la verdad, diez días más tarde, Christine fue puesta en libertad. Sin saberlo, su plan desencadenaría una serie de acontecimientos que cambiaría para siempre el comportamiento de la policía de Los Ángeles.
Un ministro presbiteriano llamado Gustav A. Briegleb ayudó a Christine Collins. Como una auténtica espina clavada en el costado del sistema, el activista alentaba a la gente a luchar contra la corrupción desde su programa de radio y sus sermones. Trabajó con Christine y su abogado para que el caso de Walter no se enterrara y para desvelar el tratamiento inhumano al que había sido sometida en el ala psiquiátrica.
El legendario letrado S.S. Hahn, se encargó del caso Collins y preparó el camino para la prohibición de los encarcelamientos realizados bajo el famoso «Código 12». Consiguieron que varios líderes políticos dimitieran y desenmascararon la corrupción que había invadido el departamento de policía.

Los personajes reales

Alcalde George E. Cryer
Gordon Stewart Northcott
Louisa Northcott
Capitán J. J. Jones

James Edgar Two Guns Davis

Arthur Hutchens, el niño impostor
Reverendo Gustav Briegleb
Walter Collins, el niño desaparecido

El juicio

En 1928, Sanford Clark, sobrino de 15 años de Gordon Northcott, llevó a la policía a la granja de pollos de su tío situada cerca de Wineville, California. Los agentes hicieron un horrible descubrimiento: los cadáveres de varios niños matados a hachazos y enterrados. Sanford Clark afirmó que uno de ellos era Walter, pero nunca se pudo demostrar.Los investigadores encontraron un hacha y restos de huesos, pelo, y los dedos de tres de las víctimas enterrados en cal cerca del gallinero del rancho de Northcott cerca de Wineville, de ahí el nombre de «asesinatos del gallinero de Wineville».
La investigación sacó a la luz la espeluznante vida que llevaban los Northcott en su granja de la muerte y consiguió resolver algunos casos de niños desaparecidos en la región. Se descubrió que Northcott, de 24 años, y su madre Sarah Louise Northcott, habían secuestrado, torturado y matado a niños en su propiedad. El asesino en serie fue condenado y ejecutado por la muerte de cuatro niños, aunque se estima que mató a muchos más. El homicida, un narcisista amante de la publicidad, jugó con Christine Collins hasta el día de su ejecución cambiando constantemente de versión acerca de lo que le hizo a Walter.
Después de 27 días de juicio, el 7 de febrero de 1929 Gordon Stewart Northcott fue declarado culpable de matar a Lewis y Nelson Winslow y otro niño mexicano no identificado. El jurado lo condenó por secuestrar, abusar sexualmente, torturar, asesinar, y descuartizar a estos y otros niños durante el año 1928. El 13 de febrero de 1929, el Juez Freeman condenó a Northcott a ser ahorcado, sentencia que se llevó a cabo 2 de octubre de 1930.
Más tarde, Louisa Northcott, madre del condenado, admitió haber asesinado a Walter Collins. Fue condenada a cadena perpetua en la prisión estatal de San Quintín, aunque se cree que Northcott había coaccionado a su madre para cometer el asesinato. En el número de la revista Time del lunes 11 de febrero de 1929, se informó que «Gordon Stewart Northcott, mientras que era juzgado por abusar y asesinar a cuatro niños, escuchó testificar a su madre que no era en realidad su madre, sino su abuela». La madre de Northcott fue condenada a cadena perpetua en la prisión de San Quentin.
Christine Collins murió en 1935 sin saber lo que le había pasado a su hijo. A pesar de que la mujer demandó a la ciudad y ganó el pleito, por lo que el municipio debía indemnizarla con 10.800 dólares, nunca cobró un centavo.

Gordon Northcott durante el juicio en su contra, en 1929.
 
Gordon Northcott trasladado a la prisión de San Quintín donde seria colgado.
 
Registro de la policía en el Rancho Northcott ,  Condado de Riverside.

Reverendo Gustav Briegleb (der)


Gordon Northcott
La confesión del crimen de puño y letra de Gordon Northcott
Gordon Northcott en el momento de su captura, en Kamloops, British Columbia. Foto fue publicada por Los Angeles Times en setiembre de 1928.
El niño usurpador, con su verdadera madre octubre 1928

Christine Collins
La granja de los horrores en Wineville, 1928.
Walter Collins a los 7 años.

El niño usurpador con Christine Collins
Gordon Northcott
Restos de hachas, huesos, pelo y los dedos de tres de las víctimas enterrados en cal cerca del corral de gallinas.
Gordon Northcott señala el lugar donde cometió sus crímenes
La policía de Los Ángeles cava en el predio en el que aparecerían los restos de los niños asesinados, entre ellos Walter Collins
Louisa Northcott, madre (?) de Northcott, en primer plano, durante el juicio por los asesinatos. Al fondo, de pie, Gordon Northcott.


Walter Collins, esposo de Christine Collins, preso en Bolsom durante los años de la desaparición de su hijo; murió en prisión.
Lo que no se cuenta en la película de la historia real

El padre de Walter Collins, el niño desaparecido, del que no aparecen muestras en la película, murió en la cárcel de Folsom en 1932. Al momento del secuestro de su hijo, él estaba en prisión, y tanto la policía, como la propia Christine Collins,  manejaron la hipótesis de que el niño había sido secuestrado como venganza.
Otro detalle: la madre de Gordon Northcott, Louisa Northcott, confesó haber cometido los crímenes, y fue sentenciada a prisión de por vida en San Quintín. Ella fue liberada en 1949, tras nueve años de cárcel. Su papel en los horrendos crímenes no es expuesto en la película.
Otro dato perturbador dejado por fuera de la película fue el siguiente: Gordon Northcott no era hijo de Louisa Northcott, aunque así se había hecho creer, sino que había nacido producto de la relación incestuosa de su esposo con su hija. El incesto fue confesado por la propia Louisa Northcott.
Las publicaciones de aquellos días publicaron las fotos del verdadero Walter Collins, el niño desaparecido, así como las del niño que usurpó su lugar, Arthur Hutchins. Además, el 28 de agosto de 1928, cinco meses después de la desaparición de Walter Collins, la prensa publicó una foto de Christine Collins y el niño que la policía aseguraba era su hijo.